pena de muerte

Pena de Muerte y el Estado Mexicano

Opinión

“Papá, ¿si matamos a todos los delincuentes, quedamos sólo los buenos? Y la respuesta fue: no hijo, nos quedaríamos sólo los asesinos.”

Autor desconocido.

Estimado lector, ha oído o leído alguna campaña en la cual un partido político o bien candidato a un cargo público, le ofrece o le promete que buscará que se cree la pena de muerte para tal o cual delito, normalmente delitos que como sociedad nos duelen bastante.

Bien, pues si, usted le ha dado algún voto de confianza creyendo que lo que le promete se lo va a cumplir, déjeme le digo, que más allá de lo que pudiéramos afirmar, que en la palabra de un político no podemos confiar, la realidad es que en nuestro país es casi imposible el instaurar una legislación que aprueba la pena de muerte en el sistema penal.

Lo anterior se debe a que México es parte de la Convención Americana de Derechos Humanos, de la cual fue creado y sancionado “El Pacto de San José de Costa Rica” el 22 de noviembre de 1968, y adoptado por México con fecha 24 de marzo de 1981. Y entre otro de los puntos es que en los Estados parte de la convención o del Pacto, debían abolir la pena de muerte de sus sistemas judiciales.

Dicha abolición claro, si aceptaban en todas sus partes lo contenido en el Pacto, y México en aquel entonces hizo reserva por lo que ve a la pena de muerte, la cual solo estaba contemplada como pena para aquellos delitos cometidos en contra de la Patria, como son la sedición y la traición a la patria.

Sin embargo, en el año 2005, el Presidente Vicente Fox, posiblemente curándose en salud, instruye al congreso de la unión para que en cumplimiento de la Ejecución del Programa Nacional de Derechos Humanos, programa que tiene vida por la exigencias de las instituciones internacionales entre otra el de la ONU a trávez de su alto comisionado.

Y precisamente con la eliminación del texto constitucional y de los códigos marciales nacionales, completando la adhesión y cumplimiento al Pacto de San José de Costa Rica, se pierde cualquier esperanza o posibilidad de instaurar nuevamente en nuestro país la pena de muerte, toda vez que en dicho Pacto no solo se exige la eliminación, como una consecuencia del respeto a la vida y a los derechos humanos, sino que además una vez que ha sido eliminada no puede volver a ser admitida en la legislación ni federal ni de cada una de las entidades federativas.

Por lo tanto, cuando usted escuche que un partido político o un candidato a ocupar un puesto público de elección popular, le prometa como parte de su campaña la implementación de la pena de muerte para castigar cualquier delito, este usted cierto que ese político le está mintiendo y si le miente en eso sobre qué más puede estar falseando.

Ahora, si bien es cierto, quienes más claman por ese tipo de penas, son aquellos que han vivido en carne propia, el tener un familiar secuestrado, la muerte de un padre, hermano o hijo, algún familiar hundido por el consumo de esas drogas que inundan y pudren nuestras calles y a nuestra sociedad. Pero quienes conocemos el ámbito jurídico, bien la actuación de algunos malos funcionarios; que quede claro algunos puesto que hay muchos que dignamente ocupan los cargo que desempeñan; ya sea de las fiscalías o bien del sistema judicial, por dolo, error, ignorancia o alguna otra situación que en este momento no se me ocurre.

Simplemente por el error humano, hemos visto cientos sino es que miles de errores judiciales que les ha costado a muchos hombres y mujeres una vida dentro de los reclusorios de nuestro país, que lo han perdido todo simplemente por un error humano donde mejor les va. Por no hablar de aquellos que han sido privados de la libertad por vendettas políticas.  Un sistema judicial falible por su propia naturaleza humana, que miedo y que pavor daría tener la vida sostenida por un fallo de culpabilidad e inocencia, porque debemos recordar, que hoy somos víctimas del delito, mañana podríamos ser imputados por haber cometido un ilícito, y como dice una parábola “como juzguéis seréis juzgados”.

geraldo
Autor: Lic. Javier Geraldo Hurtado Ortiz
Abogado Postulante, de la Ciudad de Zamora, Michoacán, en las materias Penal, Familiar, Civil y Administrativa. Así como Juicio de Amparo.
Licenciado en Derecho con Cédula Profesional Número 9460171.

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